Por segundo año consecutivo compartimos el Fogón de San Juan junto a las familias, vecinos y vecinas del Barrio Piloto. Una noche de encuentro, tradición y comunidad, donde el fuego volvió a reunirnos para dejar atrás lo que ya no queremos cargar y renovar la esperanza.
En tiempos difíciles, cuando buscan callar nuestras voces y borrar derechos, elegimos encontrarnos, organizarnos y mantener encendida la llama de nuestra cultura ![]()
Gracias a las niñas, niños y profes que hicieron los muñecos del fogón, a cada compañero y compañera que hizo posible esta jornada, y a cada vecino y vecina que fue parte ![]()
Porque cuando hay organización, solidaridad y comunidad, siempre hay esperanza ![]()


